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LUNARES O NEVOS OCULARES



La presencia de un lunar en el ojo no tiene por qué ser causa de alarma, pero sí debe ser vigilado al igual que se hace con los que aparecen en la piel. Estos lunares o manchas en los ojos reciben el nombre de nevus ocular o pecas del ojo Un nevus en el ojo es una concentración anómala de melanocitos, que son las células que dan color a la piel, el pelo y los ojos, que en lugar de distribuirse de manera uniforme se agrupan dando origen a un exceso de pigmentación en un área concreta.

El nevus ocular puede aparecer en diferentes partes del ojo, ser más o menos grande y de distintos colores, pero en principio no tiene por qué ocasionar mayor “daño” que el estético. Los lunares en los ojos suelen ser de nacimiento o aparecer en edades tempranas. Por lo general son de carácter benigno, aunque hay algunos que pueden revertir en un melanoma. Se clasifican según su ubicación en el ojo:

Nevus Externos: Estos son los que se presentan en la conjuntiva o en el iris y por lo general se aprecian a simple vista. El conjuntival es el más frecuente y su color puede ser amarillento o tender a marrón, y no es raro que se oscurezcan o aclaren. Si el nevus aparece en el iris lo hará en forma de peca o lunar en el iris que es pequeño e independiente de otros; o formando una mancha más grande y con tendencia a crecer hacia abajo. En cualquiera de los casos no tiene ni por qué molestar ni dejar de ser benigno, aunque su control es recomendable.

Nevus Interno: Es el que aparece bajo la retina y se conoce como nevus coroideo. No es visible desde el exterior y solo puede ser detectado en un examen oftalmológico. Puede tener cualquier coloración y una vez que se ha diagnosticado es muy importante seguir las pautas de revisiones dadas por el especialista, ya que si comienza a tornarse anaranjado o crece puede ser síntoma de la aparición de un melanoma.

Causas de los lunares en los ojos Por lo general su causa es congénita y se originan en el período embrionario, aunque es posible tener lunares en los ojos por otros motivos. Entre los que pueden achacarse a factores externos está la exposición a los rayos ultravioleta, que potencian su aparición. Estos son los que desprenden la luz del sol y las máquinas de bronceado.

Si se es de piel clara es fundamental prestar aún más atención a la protección solar de los ojos, ya que hay más posibilidades de que aparezcan este tipo de manchas oculares. También pueden aparecer de forma repentina, y sin causa aparente, en cuyo caso es conveniente visitar al oftalmólogo, sobre todo si se notan molestias, inflamación o la visión se ve afectada

Si en algún momento se escucha decir a alguien “me salió un lunar en el ojo” no hay porqué alarmarle ni alarmarse. Aunque no es lo más frecuente un cambio repentino en la agrupación de los melanocitos en la parte externa del ojo, no tiene por qué asociarse de inmediato ni con un tumor maligno, ni con ninguna otra patología.

Lo que es importante es indicarle que no se automedique ni que deje de visitar al oftalmólogo, ya que es el único que puede diagnosticar si se trata de un nevus, de que tipo es y en caso de ser necesario el tratamiento a seguir.

Tratamiento del nevus ocular El nevus ocular solo requiere ser tratado ante la sospecha, o la certeza, de que pueda ser un cáncer o dañar la retina. En el primer caso, al detectarse células mutantes se tratará de la manera menos invasiva posible recurriendo a la cirugía cuando no quede ya ninguna otra alternativa.

Tener un lunar en el ojo ni es ni algo extraño ni debe dársele más importancia que la que tiene. En nuestro centro te ofrecemos todos los servicios de oftalmología necesarios para su diagnóstico, evaluación y control.

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